Isabella Ford tardó cuatro días.
Cuatro días de silencio durante los cuales yo continué con el trabajo de la fundación, con las reuniones de Marchetti Import, con el desayuno que Valentino seguía trayendo a la cama porque era el único punto donde él no había cedido y yo había decidido que ese era un punto donde no necesitaba que cediera.
Cuatro días en los que Valentino no preguntó nada aunque la pregunta era visible en la manera en que miraba el teléfono cuando yo lo tomaba.
Cuatro días en los