Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn la mañana Jeremith Rey ya se había levantado cuando oyó que abrieron la puerta de la pequeña habitación donde se encontraba.
La omega ingresó con la comida, y su hermano estaba alerta con un arma. Ella puso la bandeja en la mesa y en tono amable le dijo:
—Por favor no deseche la comida, debe alimentarse. —ÉL la observó y se rió mientras meneó la cabeza.
—¡Qué iron&iacut







