Mundo ficciónIniciar sesiónGIULIO
Salí abrumado de la cocina para ir por el botiquín de primeros auxilios.
El aroma de Leila inundó todo mi ser y me sentí incapaz de tratarla con frialdad cuando tuvo ese pequeño accidente.
Cuando llegué al ático y no la encontré en su cuarto, caminé en dirección a la cocina y me quedé en el umbral de la puerta para observarla.
Otra vez vestía de negro.







