Capítulo 19: Todo al rojo
La noche cayó sobre Montecarlo y el Casino se iluminó como un palacio de oro.
Elena se miró en el espejo de cuerpo entero de la suite. Llevaba un vestido de seda rojo sangre, con un escote profundo en la espalda y una abertura lateral que dejaba ver su pierna al caminar. Era un vestido hecho para distraer, para provocar y para matar.
Damián apareció detrás de ella, abrochándose los gemelos de su esmoquin negro. Se detuvo al verla, sus ojos recorriendo su silueta con un