La noche de aquel día, conciliar el sueño fue una tarea complicada. Cassandra daba vueltas en la cama, atrapada en un bucle de insomnio. Su cabeza no dejaba de repasar las palabras de su hermano. Alexander había sembrado una duda latente, una semilla oscura que ahora echaba raíces en su mente y le impedía descansar con plenitud. ¿Qué era ese "pasado que no se puede borrar"?
El reloj de su mesita de noche marcaba casi las diez de la noche cuando la pantalla de su teléfono se iluminó, rompiendo l