Lo que había comenzado como una investigación federal sellada, de repente estalló en un frenesí mediático descomunal. Las cadenas de noticias internacionales interrumpieron sus programaciones habituales para emitir titulares de última hora que destapaban la cloaca de corrupción, los nexos mafiosos y la inminente caída del imperio que los hermanos de Cassandra habían construido sobre sangre y extorsión.
El ilustre apellido de la familia, antes sinónimo de poder intocable y lujo, ahora se hundí