— Entonces no ha tenido usted contacto alguno con la niñera luego de la fecha antes mencionada?
— No. Ya se lo he dicho varias veces. Llevamos tres horas en esto. Llegué a casa. Le pagué su dinero y se fue. No la he visto más. ¿ Cuántas veces más quiere que se lo repita?
— Las que sean necesarias.
Zafiro sonrió intentando ocultar el nerviosismo bajo la soberbia de no temerle a la policía.
— Mire, como mismo le dije al oficial que se prensentó en mi casa. No tengo nada que ver con esto. N