Cuando entró al cuarto, estaba Sebastián con dos chicas y lo invitaron a unirse, mierda, pensó, no era lo que quería, pero estaba que explotaba y se unió a ellos, cambiaron de chicas varias veces, a una de ellas la penetraron los dos a la vez, por delante y por detrás, aunque él solo pensaba en el orgasmo que tuvo Barbie y con eso se encendía, no le importaba a cuál de las dos chicas estaba penetrando, en su mente, la única que existía en ese momento, era Barbie, tanto, que en un momento hasta