Durante la tarde Fernando pasó al lado de Elizabeth quien estaba terminando unos diseños, ellos se llevaban muy bien, pero aunque Elizabeth no lo amaba, ella era amable con él.
Al despedirse de ella, Fernando la tomó de la mano, la miró a los ojos tratando de pedir permiso para lo que deseaba hacer. Elizabeth lo observó confundida, pensó que quería decirle algo y ella simplemente sonrió.
Fernando la haló y colocó sus manos en el cuello de Elizabeth y le dio un beso en los labios, al principio