Capítulo 10
Elena tenía los ojos llenos de miedo y la cara pálida como un papel. Dijo con la voz temblorosa:

—¿No se suponía que si confesaba me iban a perdonar? ¿Por qué... todavía no me dejan en paz?

Con la mano todavía manchada de sangre, Máximo respondió:

—El que traiciona... lo paga en el infierno.

Luego dio la orden de que se la llevaran.

Sus gritos resonaron por el pasillo:

—¡No! ¿Por qué? ¿No siempre me han mimado? ¡No es justo!

Sin decir una palabra, Máximo ignoró por completo sus gritos. Se vendó
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
capítulo anteriorcapítulo siguiente
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP