-hasta que te dignas a recibirme – Débora rodo los ojos, y puso cara de fastidio
- ¿Qué quieres?, si sigues con la estúpida y absurda idea del contrato, olvídalo, no voy a firmar nada –
-mira Débora no me estas ayudando en nada, si quieres el apoyo de mis padres, tendremos que firmarlo –
-te aviso que yo no pienso firmar nada que no me convenga –
-por favor, Débora hazlo por ambos, sino no vamos a poder casarnos –
- ¿acaso tu familia no confía en mí? –
-solo es papeleo cariño –
- ¿papeleo?, no