32. EL COMIENZO DE UNA VENGANZA
Débora estaba muriendo de aburrimiento, pero tenia que seguir en el hospital, fingiendo que acababa de perder a un bebé.
Bruno entro y ella se recostó fingiendo tristeza - ¿Cómo te sientes?
¿cómo quieres que me sienta?, acabo de perder a nuestro hijo, hoy debía ser el mejor día de mi vida, ya que por fin logre casarme contigo, pero en cambio estoy en un cama de hospital –
-a mí también me duele haber perdido a nuestro hijo, pero tal vez esto era lo mejor, no era el momento para tener un hijo –