Capítulo 170: El 26 de abril.
Sebastián abrió la boca para responder, pero antes de que pudiera decir una palabra, el abuelo Félix se acercó a ellos con su bastón en una mano y una sonrisa que buscaba aliviar la tensión. Sus ojos, sin embargo, brillaban con una advertencia que solo sus nietos podían entender.
—Bueno, bueno —dijo, con una voz que buscaba ser conciliadora, pero que tenía un dejo de autoridad—. Ya es hora de que nos sentemos a la mesa. La cena está lista, y tenemos mucho de qué hablar. Vamos, vamos, que la com