La oficina del abuelo Félix en Hidalgo Industries era un espacio que olía a años de historia y a papel envejecido. Los muebles de madera oscura, tallados a mano, guardaban los secretos de décadas de decisiones y triunfos. Las paredes, cubiertas de estantes repletos de libros y carpetas, parecían susurrar historias de un pasado glorioso. La luz de la mañana entraba a través de los ventanales, iluminando las partículas de polvo que bailaban en el aire, como pequeños testigos de los momentos que h