—Mira Leticia Jones yo comprendo que tú tengas muchos problemas. Por lo tanto, te ordenó que entiendas que yo también tengo los míos.— Mariana la señaló, caminando hacia ella y se detuvo a menos de un metro, —¿Cuál es tu problema conmigo?
—Solo te estoy advirtiendo que dejes de hacerme esas bromas pesadas.— Leticia retrocedió, sin mirar a ningún otro lado.
—¿Crees que mi forma de actuar es aplicando eso de enviar correos anónimos?— Mariana comenzó a reír y a rascarse la mandíbula, —Mi verdadera