—Mira que al final siempre termino obteniendo lo que quiero.— Alonso se estaba colocando la camisa de nuevo.
—Pudrete.— Le dijo ella con un tono de desprecio, —Lo obtuviste porque te lo permití.
—Vaya...— El amplió la mirada. Al mismo tiempo que encendía un nuevo cigarrillo y se sentaba en una silla de madera en forma de caja, —¿Con qué así son las cosas?
—Lo quería hacer y por eso las cosas sucedieron entre ambos.
—Ni una palabra de esto a nadie.— Él se paseó por el lugar y se detuvo con los o