—Pero debes tener cuidado cuando andes manejando en las calles. No puedes estar chocando personas así.
—Y debes mantener la precaución tú cuando estés cruzando la calle. No puedes permitir que cada semana te este atropellando.
Yesenia y Leticia comenzaron a reír. El accidente de hace varios días había sido perdonado y olvidado. Ahora eran buenas amigas y ya se estaban llevando sumamente bien. Leticia estaba en la camilla y tenía que mantener el reposo por un par de días hasta ser dada de alta.