—No aquí la pregunta es cuál es tu problema, Edgar.— Mariana le hablaba en un tono desafiante.
—Acá las preguntas las hago yo Mariana. Guarda silencio que no creo que estés en condiciones.
—Me resulta increíble que a la persona que te ayudo durante todo tu proceso de estar en donde estás.
—¿Crees que soy capaz de darte un balazo justo ahora?
—Estamos casados desde hace un tiempo, Edgar. Te conozco de forma perfecta y estoy segura que con tal de tener más poder del que tienes ahora eres capaz