—Vamos, Michelle justo ahora no tengo nada de ánimos de estar peleando .
—No he tomado un vuelo hasta acá para venir a pelear contigo. Eso seria una completa perdida de tiempo y de dinero.
—Supe que te casaste con un tal Adam Lombardi. Ahora eres dueña de un porcentaje de una fábrica de chocolate.
—Sí. Pero no creas que todo eso fue pan comido.— Dijo Michelle, —Tuve que enfrentar diversas adversidades... Supiste que tenemos otra hermana.
—De eso llegue a escuchar. Intente hablar con mi padr