Victoria recibió la invitación formal poco después de las nueve.
La firma hotelera quería que presentara su propuesta ante inversionistas a la mañana siguiente.
No como asistente de Daniel.
Como parte central de la presentación.
Leyó el correo varias veces, detenida en una línea:
Victoria Altamirano: propuesta técnica y funcionalidad de producto.
Su nombre. No el apellido de Adrián, ni la familia Montenegro, ni una cortesía por su matrimonio.
Su trabajo la había llevado ahí.
Tomó el teléfono par