Capítulo: Salvarse a si misma.
El chofer detuvo el auto de manera brusca cuando sus ojos siguieron la carrera frenética de aquel vehículo que acababa de arrebatar a la mujer de sus vidas.
Un nudo de preocupación se le formó en la garganta; podía sentir cómo el corazón le latía con fuerza, cada golpe como un tambor de alarma que anunciaba un peligro inminente.
Silvia, sentada en el asiento trasero, sintió un escalofrío recorrer su columna, una mezcla de miedo y adrenalina que la dejaba rígida.
Su mirada se fijaba en el espacio