Era tanta la urgencia por divorciarse de su esposa que, al día siguiente el mismo Alejandro se puso en contacto con los mejores especialistas del país, de ser necesario dijo que llevarían el niño al extranjero, entre más pronto se le diera un diagnóstico, más cerca estaría el día de la separación.
Tuvieron que viajar los tres, Melissa agradeció que su marido no llevara a su amante, de lo contrario, sería una pesadilla y un dolor de cabeza verlos acaramelados mientras el pequeño se juega la vida