No tuvo más remedio que asistir en contra de su voluntad a uno de esos eventos benéficos organizados por la empresa de su suegro. Su padre, aparentemente harto de sus vacaciones injustificadas, le exigió que se presentará, porque, de lo contrario, su puesto estaría en peligro de perderlo.
“Basta de jugar. Preséntate o despídete de la vicepresidencia comercial”, fue su mensaje de texto.
Anthony se encontraba de pie en el lugar elegido para tal evento, mientras miraba a su esposa, la mujer a la