—Anthony —susurró su nombre al escuchar su historia. Aquello no era algo que hubiese esperado—, creo que no tomaste la decisión correcta al casarte con Lorena, es evidente que su estado mental es inestable. Pero realmente no me gusta verte en este estado. Así que ven, usa mi baño.
Anthony entró en el baño de su habitación y Adeline se sentó en la cama, escuchando el sonido de la regadera, mientras se debatía entre qué ropa darle para que usara. En su armario aún quedaban algunas camisetas de H