—Me temo que la situación es delicada —informó el médico entrando en la habitación con los últimos estudios realizados a su madre.
Carol tragó grueso. No era la primera vez que escuchaba esas palabras.
—¿Qué sucede, doctor? —trató de mantener la calma.
—Debo ser honesto contigo. Tu madre necesita un trasplante de corazón —contestó, haciendo que Carol soltará un jadeo de la impresión. Era la primera vez que le daban un pronóstico tan serio—. Su insuficiencia cardíaca es grave e irreversible. S