El padre de Lucas les había ordenado a sus empleados que le preparasen lo antes posible la habitación más grande de la casa para Victoria y su nieto que estaba en camino.
Y con rápido se refería a ese mismo día, no quería que la joven durmiera en ningún otro lado.
-Oh señor, no hace falta que hoy mismo esté listo mi cuarto, puedo usar uno de los que son para los invitados- exclamó con modestia la rubia, fingiendo que realmente no le importaba, aunque sí.
-Para nada Victoria ¡Para eso están! ¡Pa