La mirada de Aryeh había cambiado por completo, Aisha desconoció por un momento al hombre amable que un día conoció pero ahora era algo a lo que se encontraba acostumbrada.
— ¿Qué es ahora? — su tono fue déspota — no puedo lidiar con tus quejas constantes.
— No son quejas, Aryeh. He tomado una decisión importante. Me voy a ir a vivir a otro lado.
— ¿Qué? — Aryeh se mostró sorprendido — ¿A dónde te vas?
— No es importante a dónde me voy, la cuestión es que nuestra relación se ha vuelto cada ve