Las cartas estaban llenas de palabras de amor y promesas de un futuro juntos de dos generaciones, su corazón se agita y se relaja por completo al pensar que todo iba a salir bien.
— No puede ser — ella llevó su mano a su boca — esto es increíble.
Aisha se dio cuenta de que aquello era un tesoro de memorias perdidas, un rincón secreto que el señor Arturo había mantenido guardado durante años.
Con lágrimas en los ojos, ella se sintió honrada de ser testigo de aquel emotivo descubrimiento.Con sumo