Alejandro se acostó al lado de Aisha, se sorprendió en el momento que ella se acercó a su pecho y se acurrucó. Él por su parte puso uno de sus brazos detrás para acercarla aún más y con la otra mano acariciaba su cabello.
— Todo va a estar bien, ya me hice cargo y esos doctores no van a encontrar trabajo en ningún lado después de lo que te hicieron. Prometo buscar los mejores médicos para que trabajen aquí, te doy mi palabra como Montecristo y como tu prometido.
Ellos se durmieron y mientras e