82. La graduación
El amanecer del día de mi graduación llega con el tenue resplandor del sol invernal filtrándose por mi ventana. Me despierto con una mezcla de emociones difíciles de describir. Los nervios son inevitables, la felicidad de volver a ver a mis padres va acompañada de una ligera tristeza que se cuela en mi corazón. Porque quería enorgullecerlos, mis invitados especiales en esta ocasión, vienen desde Ashbourne solo para vivir este momento tan importante. Realmente quería que me vieran subir al podio