78. Mariposas en ebullición
Mientras el agua tibia cae sobre nosotros, mis pensamientos se enredan en una maraña de dudas y temores. Puedo sentir cómo la mirada de Giovanni, esos ojos verdes que brillan con una intensidad inesperada, se clava en mí con un amor tan puro que me asusta. No es bueno, no es para nada bueno que un mafioso esté enamorado de mí. Conozco la naturaleza obstinada de estos hombres, cómo se aferran a lo que desean con una tenacidad peligrosa. Y si Giovanni ha decidido que yo soy suya, sé que hará cual