65. Destrúyeme, que lo merezco
¡No, no… esto no puede estar pasando!... ¡Maldita sea!
¿Qué hace Danna aquí? ¿Me habrá reconocido? La expresión en su rostro no deja lugar a dudas: sí, me ha reconocido. ¿Qué hago? ¿Qué digo? He salido corriendo del escenario por puro instinto, arruinando el show, mi propia fiesta de despedida. Camino por el pasillo que lleva a los camerinos con el corazón latiéndome a mil.
—¡Miriam! —grita Tenté, quien hace un rato me observaba fuera de la tarima—. ¡¿Qué crees que haces?! Regresa de inmediato