—¿Qué está pasando? ¿Por qué hay que descansar?
Me apresuré furiosa hasta Sergio para cuestionar su decisión.
—Descansar dos días a la semana es una norma nacional. Ahora que el ritmo de trabajo es intenso, descansar un día no debería ser un problema, ¿no es así? —la respuesta de Sergio me dejó sin palabras.
Intenté contener mi ira y respondí:
—Sergio, tienes razón, pero ahora estamos con plazos ajustados. Ya mencioné que tenemos una fecha límite de entrega. ¿No podríamos posponer el descanso y