¡Me gustaría que me tragara la tierra! Ya es la segunda vez...
La primera vez fue cuando me encontré con Sergio saliendo de la ducha, y ahora me pescó fantaseando sobre él.
Sospecho que lo hace a propósito. ¿Por qué tardó tanto en abrir la puerta después de tanto tocar?
En este momento, para evitar la vergüenza, solo me queda fingir estar borracha y que no recuerdo nada.
Así yo no paso vergüenza, sino los demás.
—Paula, hay alguien ahí, ¿no ves que Sergio está adentro? —dije con naturalidad, com