—Quiero un raspado de tamarindo.
Es mi favorito.
Sergio frunció el ceño al ver mi pedido.
—¿Qué? ¿No te gusta? —le pregunté precisamente a propósito.
—No es bueno que las chicas coman tantas cosas frías —respondió Sergio.
Me reí: —Vaya, Sergio, qué bien conoces a las mujeres. ¿Seguro que nunca has tenido novia?
—Nunca —afirmó con seguridad.
Torcí la boca con una expresión de "ni quién te crea".
—Tengo una hermana, por eso sé algunas cosas sobre la salud de las mujeres —sus palabras me hicieron d