Mientras charlábamos animadamente, escuché que abrían y cerraban la puerta de enfrente.
Como la casera había dicho que el nuevo inquilino se mudaría hoy, supuse que había llegado.
—Paula, ¿crees que debería ir a saludar a mi nuevo vecino? Por si acaso pasa algo como lo de anoche, sería más fácil pedirle ayuda.
—Es un hombre, si vas a tocar su puerta apenas se muda, o pensará que eres una acosadora o una mujer fácil —el comentario de Paula me hizo reír.
—¿Tú crees?
—Sí.
Bueno, mejor esperar a enc