Parecía que conocía la gravedad de su enfermedad, y sabía muy bien que, si la operación tenía éxito tendría una nueva vida, pero si no, todo esto sería solo un lindo recuerdo.
—Tendrás mucho tiempo para vivir así en el futuro —rocé mi cabeza cariñosa con la suya—. Créeme.
—Sara, Sergio es muy reservado y terco, a veces no sabe expresarse bien. No te enojes con él —dijo Mariana de repente, sentimental.
Pensé que estaba preocupada por la operación, pero mientras pensaba cómo consolarla, agregó:
—S