Su tono era realmente desagradable.
—Carlos, entiendo lo que quieres decir. A tu madre realmente no le gusto y nada de lo que haga cambiará eso. Perdón por hacerte pasar un mal rato —Beatriz por fin comprendió.
Pero se disculpaba de una manera demasiado sumisa.
En realidad, ¿qué había hecho mal?
Si acaso, su único error era amar demasiado a alguien, tanto como para soportar estas terribles humillaciones.
—No importa si yo lo paso mal, en realidad me lo busqué. Pero tú no te busques problemas ni