Decidí ir, después de todo, quizás podría averiguar a través de Alicia algo sobre la verdad del accidente automovilístico de mis padres.
Después de convencerme a mí misma, miré la hora - aún faltaban tres horas para el momento acordado con Alicia, así que me dirigí directo a la oficina.
—¡Buenos días, Sara! —Dylan me recibió con una sonrisa radiante, como si fuera una planta y yo su ferviente fertilizante.
—¡Buenos días, Dylan!
—Sara, te ves muy bien hoy, ¿estás saliendo con alguien? —preguntó D