Me quedé completamente paralizada, con el corazón latiendo de forma acelerada...
Había querido provocarlo para probarlo, pero ahora que respondía, me intimidaba. —Sergio, tú... —dije con la respiración entrecortada.
Dio un paso hacia adelante, cortando mis palabras y haciéndome retroceder al instante.
Con ese movimiento, logró entrar al apartamento mientras yo quedaba acorralada contra el mueble del recibidor, ambos sosteniendo aún la taza de sopa. Era impresionante que no se hubiera derramado n