Y cuando bajo hasta el jardín, me doy cuenta de que ya mi madre y la niñera se han ido. Así que me voy directo hasta el cuarto de mi madre donde asumo debe de estar.
―Veo que has acabado tus lecciones del día de hoy―le digo a la matriarca y ella me mira con una ceja levantada, al tiempo que la veo triturando unas hierbas, que debe haber recogido del jardín.
―Y yo me doy cuenta de que hoy te has tomado la molestia de salir de tu habitación―me contesta la matriarca con sorna―qué bueno por todos l