80. Dando la cara
—¡Señorita Hikari, cuéntenos! ¿Dónde ha estado todo este tiempo? ¿Por qué nadie supo de usted hasta ahora?
La avalancha de preguntas es inmediata, voraz, como si hubieran estado esperando este momento durante años.
—Ino, no tienes que responderles —me susurra Alexis, su voz cargada de tensión—. Mejor espera a hablar con el abogado.
Pero ignoro su consejo. Responder es la única forma de tomar el control de la situación. Tomo un respiro profundo y, con la mirada fija en los reporteros, empiezo a h