62. La empresa familiar
—Richard, soy inexperta en esto del noviazgo. Quiero aceptar ser tu novia, pero… no sé cómo debería responderte.
—Ya lo hiciste.
Antes de que pueda reaccionar, Richard vuelve a besarme. Es un beso apasionado, pero de pronto siento cómo su lengua invade mi boca, inesperadamente profunda. Una náusea inmediata se apodera de mí, pero trato de mantenerme serena. Aguanto como puedo, cerrando los ojos con fuerza y tratando de no apartarme. No quiero arruinar el momento; este debería ser hermoso e inolv