47. Los niños de la casa hogar
Y un día llegará alguien que, a pesar de sus celos, te hará sentir verdaderamente importante.
Durante el viaje, apenas terminé mi llamada con Richard, Dimitri buscó mi mano y la sostuvo con una firmeza inquebrantable, como si temiera que en cualquier momento algo o alguien pudiera arrancármela de su alcance. Intenté soltarme en varias ocasiones, pero él insistía, entrelazando sus dedos con los míos de forma casi desesperada, como quien se aferra a un último respiro de aire.
Finalmente, llegamos