22. De camino a Bentall Center
«Mi primer desayuno familiar», si lo pienso detenidamente fue justo eso, compartir con todos en la mesa, reír juntos, escuchar las anécdotas de los viajes, temas de negocios y, por supuesto, quedar en medio de la discusión sobre la herencia del viejo.
Padre santo, lo recuerdo y me entran escalofríos.
Me gustaría poder conocerlos a todos, llevarme bien con cada uno de ellos, aunque confieso que siento un poco de miedo tan solo pensar que en algún momento volveré a cruzar palabras con el tío Yone