11. En medio de una persecución
El olor penetrante a medicamentos, el frío abrumador y el intenso color blanco que domina cada rincón dejan claro que estamos en un laboratorio. En la recepción, nos recibe una señora de piel morena y cabello alborotado. Lleva un uniforme de enfermería color rojo vino bajo un abrigo de algodón gris. Su expresión no es la más acogedora; apenas nos vio llegar, frunció los labios con desagrado.
—Ermac, ¿no fui lo suficientemente clara por teléfono? Te dije que no pienso darte más jeringuillas. No