12. Conociendo al detective
La noche ha caído, y parece que mi racha de mala suerte no tiene fin. Jamás en mi vida había experimentado una situación tan espantosa. En un instante, sentí que lo perdí todo. Para empezar, perdí esa paz mental que siempre me ha caracterizado; mi cuerpo dejó de responderme por completo, paralizado por el terror. ¿Quién no lo estaría después de ver cómo una bala pasa a centímetros de tu rostro? Ya he perdido la cuenta de cuantos disparos que he oído hoy; han sido tantos que podría reconocer ese