MARCELLA
El dolor en mi pecho venía en oleadas, agudas y pesadas, dificultándome la respiración. Incluso estar quieta en la cama me agotaba, y cada pequeño movimiento me recordaba que seguía viva… pero apenas me aferraba a la vida.
Vi a Richard levantarse de repente de la silla a mi lado, con la mandíbula tensa y expresión seria. Parecía que intentaba controlar algo en su interior, algo pesado y peligroso.
“Necesito salir un rato. Tengo que hablar con alguien, pero volveré pronto.”
Lo miré, alg