MARCELLA
Yacía en la cama del hospital, mirando fijamente al techo mientras las lágrimas caían sin cesar. Sentía el pecho pesado y cada respiración me costaba más, como si algo dentro de mí se estuviera rompiendo lentamente.
Ya no entendía nada, y eso era lo que más me asustaba. Todo aquello en lo que creía hacía poco, de repente parecía no haber existido desde el principio.
«¿Por qué me pasa esto a mí...?», susurré débilmente, con la voz temblorosa, intentando recomponerme. «¿Por qué siempre t