KEVIN
Caminaba por el pasillo del hospital, intentando concentrarme en mis deberes como médico interno, pero mi mente no estaba del todo presente. Mis pensamientos divagaban constantemente, y por mucho que intentara mantener la compostura, algo dentro de mí me inquietaba.
Al pasar por la estación de enfermería, oí de repente un nombre familiar.
—¿Se enteraron de lo de la paciente? Marcella Zubiri… —susurró una de las enfermeras—. La trajeron hace un rato.
Me detuve en seco. El corazón me dio un